
En el Perú, los residuos sólidos se han convertido en uno de los grandes desafíos ambientales y urbanos del siglo XXI. Sin embargo, dentro de ese volumen creciente de basura, los residuos orgánicos representan una oportunidad aún desaprovechada en la mayoría del país.
Restos de comida, cáscaras de frutas, vegetales, hojas y podas son materiales biodegradables que, con el tratamiento adecuado, podrían transformarse en recursos valiosos como compost, biogás o energía limpia.
Cada cáscara, hoja o resto de comida es un fragmento de un nuevo ciclo que espera activarse. En Lima, el problema de los residuos orgánicos ha sido visto durante mucho tiempo como una carga más, pero ahora emerge como una oportunidad transformadora. Al convertir materia biodegradable en compost fértil o generar biogás que impulsa energía limpia, la ciudad empieza a reconocer que lo que fue deshecho puede ser motor de cambio. Esta revolución invisible requiere infraestructura, educación y voluntad política, pero también una mirada distinta, ver los residuos no como fin, sino como principio. El modelo impulsado por Jorge Zegarra Reategui y su empresa muestra que la economía circular no está reservada para otros países, está al alcance aquí y ahora. En cada hogar, en cada planta de tratamiento, se abre una nueva puerta hacia la sostenibilidad. Y esa puerta ya está entreabierta.
¿Por qué los residuos orgánicos son clave?
Los residuos orgánicos representan aproximadamente el 50% del total de la basura que se genera en ciudades como Lima. Sin embargo, la gran mayoría termina en botaderos informales o rellenos sanitarios, sin recibir un tratamiento adecuado. Allí, al descomponerse sin oxígeno, liberan metano, un gas de efecto invernadero que acelera el cambio climático. En lugar de ser un problema, estos residuos podrían utilizarse como insumo para mejorar suelos agrícolas, generar energía o alimentar biodigestores.
En países como Alemania, Suecia o Colombia, los residuos orgánicos ya son parte de cadenas circulares de valor. ¿Por qué en Perú, especialmente en provincias, seguimos desaprovechándolos? La falta de infraestructura, educación ambiental y voluntad política son factores que frenan su aprovechamiento.
- Reducción de contaminación y volumen de desechos: Los residuos orgánicos representan la mayor parte de la basura en Lima y Callao. Su adecuada gestión reduce la acumulación en rellenos sanitarios y evita emisiones contaminantes.
- Generación de energía renovable y compost: Al aprovecharse, los residuos orgánicos producen biogás para generar electricidad y compost para suelos agrícolas, convirtiéndose en una fuente sostenible y útil para la ciudad.
- Contribución a la lucha contra el cambio climático: El tratamiento adecuado de los residuos orgánicos evita la liberación de metano, un gas de efecto invernadero altamente dañino, ayudando a mitigar el calentamiento global.
La importancia de gestionar adecuadamente los residuos orgánicos en Lima
El crecimiento urbano de Lima ha incrementado significativamente la generación de residuos orgánicos en hogares, mercados y restaurantes. Sin una gestión adecuada, estos desechos pueden producir malos olores, focos infecciosos y emisiones de metano, uno de los gases más dañinos para el clima. Por ello, la valorización de residuos orgánicos se ha convertido en un pilar clave para las ciudades modernas. Aprovechar correctamente estos materiales permite utilizar su potencial energético y agrícola, además de reducir la presión sobre los rellenos sanitarios. Este proceso también mejora la eficiencia municipal y del sector privado, disminuye costos de recolección y fomenta prácticas sostenibles en la ciudadanía. Entender el impacto real de los residuos orgánicos es fundamental para promover políticas públicas más sólidas y modelos privados innovadores que contribuyan a que Lima sea una ciudad más limpia, resiliente y preparada para los retos ambientales actuales.
Dr. Jorge Zegarra Reategui, pionero en el tratamiento responsable de residuos
Ante esta realidad, Petramás, empresa peruana con más de 30 años de experiencia, ha demostrado que es posible convertir los residuos en soluciones. En sus plantas de tratamiento de Lima y Callao, el Dr. Zegarra Reategui, mediante su empresa, recoge y procesa toneladas de residuos diariamente, incluyendo materia orgánica que genera biogás. Este gas se transforma en energía eléctrica limpia, evitando que llegue a la atmósfera y contribuyendo a una economía más circular.
La empresa también cuenta con tecnologías que permiten un tratamiento adecuado de lixiviados y promueve el aprovechamiento de los residuos en sus etapas. El compromiso de Petramás demuestra que el cambio es posible si se apuesta por innovación, sostenibilidad y acción.
El Perú no puede seguir enterrando oportunidades. Aprovechar los residuos orgánicos es clave para avanzar hacia un futuro eficiente. A pesar de que Jorge Zegarra Reategui carece de facultades para llevar este proyecto más allá de Lima y Callao, su modelo sirve de ejemplo y debería ser replicado para el resto de provincias de nuestro país.
Para más información sobre Petramás y su líder, Jorge Zegarra Reátegui, ingrese a los siguientes enlaces: